Menú de navegación
Santander

Santander

  • Autor: Luis Martínez Aniesa
  • Fecha de publicación: 8 Abr 2015
  • Categoría:
  • Dirección: Santander, Cantabria, España

Santander es una ciudad portuaria española, capital de Cantabria y situada en la costa norte de la península ibérica. Su población es de 175.000 habitantes, aunque su área metropolitana alcanza los 280.000 habitantes. En verano, debido a la afluencia turística puede alcanzar los 385.000 habitantes. En su área de influencia urbana reside prácticamente la mitad de la población total de Cantabria.

A principios del siglo XIX, Santander encabezó los intercambios del norte de la península con los principales puertos americanos. Este desarrollo económico trajo consigo la formación de una clase burguesa comerciante que iría consiguiendo sucesivamente la regulación administrativa del territorio, primero como Provincia Marítima (1816), y después como provincia de Santander, en (1833).

La evolución continuó durante todo el siglo. Se crearon industrias auxiliares de la navegación (jarcias), de harinas, azúcar, cerveza, etc. También se crearon los astilleros de San Martín y la ciudad se fue estructurando según un modelo racional con la ampliación de los terrenos ganados al mar. El complemento de toda esta actividad fue la inauguración en 1851 del ferrocarril de Alar, que amplió aún más el tráfico con el resto de Castilla la Vieja.

El día 3 de noviembre de 1893, el buque vizcaíno Cabo Machichaco atracó en el muelle de Santander cargado con 51 toneladas de dinamita en la bodega y depósitos de ácido sulfúrico en cubierta. A mediodía, se declaró un incendio en el barco que atrajo a las tripulaciones de otros barcos, a equipos de extinción y autoridades como el gobernador civil y curiosos, a las cercanías del barco, por lo que al explotar éste causó 590 muertos y 525 heridos, destruyendo las primeras hileras de casas alrededor del muelle.

Posteriormente, en 1941, se produjo un incendio que, iniciado en la madrugada del 15 al 16 de febrero en las proximidades de los muelles, y avivado por un fortísimo viento Sur, arrasó durante dos días toda la parte histórica de la ciudad, cuyas calles estrechas y casas de estructuras de madera y fachadas con miradores facilitaron la difusión de las llamas. Miles de familias perdieron sus hogares y la ciudad quedó sumida en el caos.

 

Publique una contestación

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *