El río Piedra forma, al pasar por las inmediaciones del Monasterio de Piedra, un paraje de gran belleza paisajística, con muchas cascadas de agua que se dividen en innumerables hilos de agua o chorreras, siendo la cascada de la Cola del Caballo, con más de 50 m., la de mayor altura e interés.  Tiene una gruta. Y se baja por un costado por escaleras escavadas en la piedra caliza.