Marina Beach

Los 13 kilómetros de longitud de Marina Beach constituyen la costa este de la ciudad, desde el fuerte St. George hasta el final en Mahabalipuram y es una de las playas más largas del mundo (la segunda). Una visita a la playa de Marina Beach es una experiencia encantadora para un viajero.

Hay muchas estatuas adornando el borde de la carretera a lo largo de la playa, incluyendo estatuas de Mahatma Gandhi, Kannagi, Thiruvalluvar, Sir Thomas Munro, Kamarajar, Avvaiyar, Periyar Thanthai y la Estatua de Trabajo.

En un extremo de la playa está Anna Square, donde fue incinerado el ex ministro principal de Tamil Nadu Dr. C.N.Annadurai.

La carretera principal a lo largo de Marina Beach es Kamarajar Salai. Muchos edificios antiguos e históricos adornan el lado opuesto de la carretera de la playa. Los edificios monumentales son el Senate House de la Universidad de Madras, Chepauk Palace, etc. La playa cuenta con nuevas fuentes artificiales y parques que se acrecientan su belleza.

Hay una piscina y un acuario situado frente a la Presidencia, que es una gran atracción para los turistas. El acuario tiene buena colección de peces marinos y de agua dulce.

En el extremo sur de la playa de Marina está el faro nuevo. Tiene 48m de altura y ofrece una vista panorámica de la ciudad. El faro está abierto al público de 14:00 a 16:00.

El reciente tsunami (26 de diciembre de 2004) costó una gran cantidad de vidas en la playa. A pesar de la destrucción causada por las olas del tsunami, la playa ha recuperado su belleza prístina debido al duro trabajo de la comunidad.

La playa puede ser visitada en la mañana temprano o por las tardes. Hay muchos puestos de comida, vendedores ambulantes y muchos artistas en la línea de la playa para entretener a los visitantes. Volar cometas es un importante deporte para los niños en la playa.

Desde el paseo hasta la orilla hay que andar por lo menos quinientos metros sobre la arena. Aquí las corrientes son muy peligrosas, así que por increíble que parezca, la playa sólo sirve de decorado para pasear durante la puesta de sol, o para jugar algún improvisado partido de cricket. Está llena de gente mojándose los pies, niños jugando a la pelota en la orilla, parejas sentadas en las barcas volcadas sobre la arena, y redes de pesca dejadas secar al sol que desprenden un fuerte olor a pescado. No hay ni cuervos ni gaviotas.

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