La catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Clermont, es una catedral gótica situada en Clermont-Ferrand, Francia. La catedral actual fue precedida en el mismo emplazamiento por tres santuarios cristianos distintos. La mayor parte de su construcción actual data del siglo XIII. Se encuentra en la cima del cerro que forma el centro antiguo de Clermont-Ferrand, sobre la plaza de la Victoria, justo al lado de la estatua del papa Urbano II, que lanzó la primera cruzada en 1095. La catedral está construida de basalto a lo cual debe también su color oscuro.

En el siglo V el obispo San Namace hizo construir una primera catedral obteniendo así el culto cristiano en su gueto de vicus christianorum. Dedicó este edificio a los santos Vital y Agrícola, de los que hicieron traer las reliquias desde Bolonia. Fue destruida en el 760 por Pipino el Breve, que se arrepintió más tarde y dio una suma importante al obispo Haddebert para financiar su reconstrucción, que duró del 764 al 768. Este segundo edificio fue de nuevo destruido por los normandos en 915.

El obispo Esteban II hizo construir una tercera catedral románica, que fue consagrada en el 946. Fue una construcción original que sirvió de prototipo a numerosas iglesias en Auvernia. La cripta, del siglo X, comprende un deambulatorio rodeado de capillas. Posee un sarcófago del siglo IV en mármol blanco.

En 1248, el obispo Hugues de la Tour decidió edificar una nueva catedral, inspirándose en la Santa Capilla que tanto le había gustado en un reciente viaje a París. Construir una iglesia con el prestigioso estilo gótico del norte le permitiría afirmar su supremacía sobre la ciudad. La Basílica de Nuestra Señora del Puerto, sería de nuevo superada.

El taller fue confiado a Jean Deschamps, arquitecto de las catedrales de Narbona y de Limoges, que, inspirado por las de Beauvais y Amiens, realizó planos originales donde las ventanas no ocupaban todo el espacio disponible entre los apoyos ni poseían arcos formeros, donde las ojivas penetraban directamente bajo la bóveda, donde el plano elíptico de los pilares de la rotonda del coro dejaba penetrar toda la luz de las ventanas absidales al santuario y donde ingeniosos bordes de la terraza permitían construir la curva a los arbotantes. Pero la originalidad principal del edificio fue el material utilizado: piedra volcánica de Volvic con color oscuro, casi negro, y con una resistencia que permitió elevar pilares de gran esbeltez.