La iglesia de San Juan de Rabanera es uno de los monumentos del románico castellano que posee la ciudad de Soria.

En su interior custodia dos impresionantes crucifijos. El del altar mayor, conocido popularmente como Cristo del Olvido o Cillerero, es románico y procede de la antigua iglesia del Monasterio de San Polo; el otro se encuentra en el crucero enmarcado por un retablo-marco barroco. Es del siglo XVII y está atribuido a Manuel Pereira.

Esta iglesia románica de finales del siglo XII exhibe planta de cruz latina de una sola nave y transepto de igual altura que aquélla. Parcialmente restaurada, y lamentablemente desvirtuada por diversos añadidos de capillas y sacristías que trascienden a sus fachadas, lo único original que se ve desde el exterior es el magnífico ábside, el hastial sur del transepto y una puerta cegada que se abría también en el muro sur. La cubrierta del templo se efectúa por bóvedas: gallonada la del ábside, de cañón apuntado la del presbiterio, también de medio cañón apuntado la de los brazos del transepto. El crucero se cubre con cúpula sobre trompas.

La iglesia, raro ejemplo dentro de la arquitectura románica soriana, tiene planta de cruz latina; amplio presbiterio; ábside en hemiciclo y dos absidiolos no ostensibles al exterior embebidos en el muro oriental de ambos brazos del transepto; transepto de anchura similar a la de la nave para originar un crucero sensiblemente cuadrado aunque algo distorsionado por las deformaciones geométricas de la planta; nave única de tres tramos; dos capillas añadidas en el siglo XV uno y otro lado de la nave central, adosadas al muro occidental del transepto; un husillo que aloja la escalera de acceso a la torre levantada sobre el crucero en el siglo XVI.