La Nive y Petit Bayonne

A pie de los Pirineos, próxima a la costa atlántica, se encuentra la localidad francesa de Bayona (Bayonne en francés), que se beneficia de una situación geográfica excepcional que la ha convertido en protagonista de numerosos episodios históricos. Fundada en el año 950, por allí pasaron vikingos, ingleses y españoles antes de acabar formando parte de Francia.

A pie de los Pirineos, próxima a la costa atlántica, se encuentra la localidad francesa de Bayona (Bayonne en francés), que se beneficia de una situación geográfica excepcional que la ha convertido en protagonista de numerosos episodios históricos. Fundada en el año 950, por allí pasaron vikingos, ingleses y españoles antes de acabar formando parte de Francia.

Situada en la confluencia de los ríos Nive (Errobi en vasco) y Adur, cerca del Cantábrico, en el departamento de los Pirineos Atlánticos, Bayona no puede desligarse de su carácter ribereño. De hecho, los puentes que cruzan las aguas y las siluetas de las casas de los distintos barrios reflejándose en el río son las imágenes más emblemáticas y bellas de la ciudad. No en balde, se la conoce como “la Venecia francesa”.

La capital del País Vasco francés es célebre por la belleza de sus mansiones centenarias restauradas, sus muelles, sus museos y sus monumentos. Tiene un fuerte toque occitano, lengua que aún se puede escuchar por sus callejuelas y cuestas empedradas y resbaladizas. Su casco antiguo está coronado por la muralla fortificada de 1680, que se extiende a ambos lados del Nive. Hacia el norte destaca, en posición dominante, la Ciudadela, del siglo XVII. En el barrio situado a la izquierda del citado río, Grand Bayonne, se alza la llamada Porte d’Espagne, del siglo XVIII, y el imponente Château Vieux, fortaleza medieval con torreones circulares en las esquinas que formaba parte de la antigua muralla del siglo IV. En el barrio situado a la derecha del Nive, la Petit Bayonne, está la Porte de Mousserolles y el Château Neuf, del siglo XV, con torres angulares y un amplio patio. La Catedral de Santa María, construida entre los siglos XIII y XVI, domina la parte alta de la localidad. Su portada gótica fue desfigurada durante la Revolución Francesa. El claustro gótico de 1240, con tracerías caladas y galerías ojivales, es de visita ineludible.