Puente sobre el Anduña, Otsagabia

Situada al norte del Valle de Salazar, a 764 metros de altitud, en la confluencia de los ríos Zatoya y Anduña, junto al bosque de Irati, Ochagavía se nos presenta como uno de los pueblos más típicos del Pirineo Navarro. Lo caracterizan, su puente medieval, sus calles empedradas y sus cuidadas casas situadas a ambos lados del río Anduña.

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Situada al norte del Valle de Salazar, a 764 metros de altitud, en la confluencia de los ríos Zatoya y Anduña, junto al bosque de Irati, Ochagavía se nos presenta como uno de los pueblos más típicos del Pirineo Navarro. Lo caracterizan, su puente medieval, sus calles empedradas y sus cuidadas casas situadas a ambos lados del río Anduña.

En el siglo XIV el valle de Salazar se dividió en 3 quiñones (demarcaciones) y Ochagavía formó uno de ellos. La Junta administraba política y económicamente el valle. En 1.699 obtuvo, al igual que el resto de los quiñones, autonomía jurisdiccional, aunque la disgregación administrativa definitiva no llegó hasta el año 1864, aunque siguió existiendo la Junta General del Valle.

En el año 1794 los franceses invadieron territorio peninsular y en Ochagavía destruyeron completamente 182 casas, 52 bordas y la ermita de San Martín que estaba situada junto al puente que da entrada a la villa, por carretera. No quemaron el santuario de Muskilda, no se sabe por qué. Para mediados del siglo XIX la villa estaba ya reconstruida. Se reconstruyó en el mismo sitio y las tradicionales techumbres de madera fueron sustituidas por otras de teja. Todavía quedan algunas techumbres de tablilla de roble como en la torre de la iglesia y en el santuario de Muskilda.

La agricultura y la ganadería fue la principal actividad económica de la villa durante la edad media. Además, el clima local forzó la trashumancia periódica del ganado hacia los pastos invernales de la Ribera de Navarra. Con el pasto del monte engordaban cerdos para provisión de las casas.

Todavía en el siglo XV no constituye riqueza la madera, explotada únicamente para la construcción y las necesidades domésticas locales. Además de un molino harinero, de una tejería, de algún telar, ya desaparecidos, la industria artesanal se centró en los productos de la ganadería como curtido de pieles y elaboración de quesos.

Hoy, Ochagavía distribuye a su población en muy diversas actividades económicas, entre las que destacan la agricultura, ganadería y selvicultura; el turismo; la construcción y la administración pública, especialmente.

 

Colegiata de Orreaga/Roncesvalles

Roncesvalles (en euskera Orreaga) es un municipio navarro conocido por la histórica derrota de Carlomagno y por el Camino de Santiago. Los sólidos muros de la colegiata, construida al abrigo del puerto de Ibañeta, son cobijo de caminantes y peregrinos, foco de leyendas y encuentro de culturas. También les protegen del hostil invierno y les trasladan a un mundo de batallas y mitos.

El conjunto monumental de la Colegiata de Orreaga/Roncesvalles, antiguo hospital de peregrinos y tumba del rey Sancho VII el Fuerte, fue construida a finales del siglo XII y principios del XIII y es un excelente ejemplo de arquitectura medieval, un espacio mítico, donde se celebra diariamente la misa de los peregrinos, de lunes a viernes a las 20:00, y los sábados y domingos a las 19:00 horas.

La restaurada iglesia colegial de Santa María, consagrada en 1219, responde al estilo gótico francés y cuenta con una torre defensiva del siglo XIV. Su altar mayor está presidido por la imagen de Santa María de Roncesvalles (XIV), una talla gótica de madera revestida con plata que, según la leyenda, apareció milagrosamente por el anuncio nocturno de un ciervo en cuyas astas brillaban dos luceros.

Teóricamente Orreaga/Roncesvalles es un paso natural del Pirineo donde tuvo lugar la Batalla de Roncesvalles (778), una de las más dolorosas derrotas del ejército franco en la que Carlomagno lloró la muerte de Roldán, el mejor caballero de Francia.

Iglesia de la Asunción. Zubieta

La Iglesia de la Asunción está en el centro de Zubieta en un pequeño altozano.

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Zubieta es una villa y municipio de la Comunidad Foral de Navarra, situado en el valle de Santesteban y a 60 km. de la capital de la comunidad, Pamplona. Su población en 2012 fue de casi 300 habitantes.

Zubieta posee un puente medieval de dos arcos sobre el río Ezcurra, que es el que da nombre al pueblo, ya que Zubieta quiere decir en lengua vasca lugar del puente, de zubi (puente) y el sufijo -eta que indica lugar.

La Iglesia de la Asunción está en el centro del pueblo en un pequeño altozano.

Iglesia de San Pedro de la Rúa, Estella

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La iglesia de San Pedro de la Rúa en Estella (Navarra) está situada frente al Museo Gustavo de Maeztu, donde se alza una escalinata que nos transporta hasta la portada de este monumento que ya en el siglo XIII era conocido como San Pedro el Mayor. Se le menciona como parroquia desde 1174, aunque es posible que existiera anteriormente. En 1256 alcanzó el título de iglesia mayor de la ciudad.

La fachada data de mediados del siglo XIII, con grandes similitudes con las portadas de las cercanas iglesias de San Román de Cirauqui, y la de Santiago en Puente la Reina.

En sus capiteles y arquivoltas encontramos una rica decoración de carácter vegetal, geométrico y figurativo. Sobre las jambas de la puerta una rica figuración de origen clásico y de tipo escatológico, con sirena, centauro, arpías y grifos.

El interior presenta formas constructivas originadas en el último cuarto del siglo XII, de cuando se conserva la cabecera del templo. Las naves son del siglo XIII y el ventanal de tracería gótica, situado en el muro norte de la iglesia, en su primer cuerpo y dentro de la torre, del siglo XV. Las cubiertas de las naves son de los siglos XVI y XVII. Cobija diversas obras entre las que cabe destacar el retablo de la Virgen del Rosario (primera mitad del siglo XVII), en cuya hornacina central se encuentra una imagen de la Virgen de la O, datable en el siglo XIV.

Casas bañadas por el Bidasoa, Sumbilla

 

Sumbilla está regada por el Bidasoa, río que supone la barrera natural entre los dos barrios de la localidad, siendo testigo privilegiado el majestuoso puente de piedra erigido a mediados del S. XVI. También algunas casas a la orilla del río, permiten contemplar bonitos reflejos en él.